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El
municipio de Cuevas de San Marcos, al norte de la provincia
de Málaga, se extiende hasta el límite de
la provincia de Córdoba, desde el valle del río
Genil hasta la Sierra de Malnombre y el Camorro de Cuevas
Altas, en una conjunción de paisajes en que se alternan
el monte bajo, el olivar, pinos, encinas y almendros e incluso
las quietas aguas del embalse de Iznájar, que conforma
uno de los parajes más llamativos de esta zona.
La
Cueva de Belda es testimonio inequívoco de que los
primeros asentamientos humanos en esta zona se produjeron
en la Prehistoria (Calcolítico), y desde entonces
este territorio ha sido poblado por distintas civilizaciones
que han dejado constancia de su cultura. El menhir conocido
como ‘El niño de piedra’, los restos de cerámicas
ibéricas, las hachas y otros utensilios de la Edad
del Bronce hallados en varios lugares denotan la continuidad
del hombre en estas tierras, por las que, naturalmente,
también pasaron los romanos.
En su Geografía, Ptolomeo cita la existencia del
poblado de Belda en el año 298 a.C, lo cual indica
que ya existía antes de la llegada de los romanos.
De
este período se han encontrado monedas del Bajo Imperio,
un féretro de bronce, ánforas y algunas teselas
con las que se ha podido reconstruir un fragmento de mosaico
que representa la cara de una persona joven. Y si durante
el período romano Belda fue una de las ciudades más
prósperas de la Bética, con los árabes
incluso ganó en importancia.
Desde la invasión musulmana en el año 711
hasta el siglo X, al menos, esta zona fue escenario de hechos
turbulentos, entre los que cabe destacar la rebelión
de Omar Ben Hafsun contra el califato Omeya. Este contradictorio
personaje, aunque tuvo su cuartel general en Bobastro, levantó
fortalezas defensivas en distintos lugares de la provincia
de Málaga, uno de ellas en Belda, en el Cerro del
Camorro.
La
documentación histórica de los años
posteriores escasea hasta tal punto que no es posible saber
con certeza qué ocurrió en este entorno hasta
la llegada de las tropas cristianas. El alcaide de Antequera,
Pedro de Narváez, dispuso una expedición de
350 hombres para conquistar Belda, y lo consiguió
(1424), pero al no contar con tropas suficientes como establecer
una guarnización, mandó destruir las casas
y la fortaleza, que erigió Omar Ben Hafsun. Juan
II hizo donación de la Dehesa de Belda a la ciudad
de Antequera. La dehesa estaba dividida en cuatro cortijos;
dos de ellos fueron el origen de Cuevas Altas y de los otros
surgió Cuevas Bajas.
Visitas Destacadas:
La iglesia de San Marcos es, con mucho, el monumento más
representativo del pueblo. Su construcción data del
siglo XVII, pero en el XVIII fue objeto de un profunda transformación
con el resultado de una armoniosa conjunción entre
el barroco y el neoclásico, estilo este último
al que pertenece su monumental fachada. Su interior es de
tres naves con bóvedas de medio cañón,
y en el exterior sobresale la torre campanario de tres cuerpos
rematada en un tejado muy puntiagudo cubierto con una llamativa
cerámica vidriada.
La ermita del Calmen, más modesta que la iglesia
parroquial, fue erigida en el siglo XVIII. Tiene una sola
nave y una torre de ladrillo con tejado de cerámica.
En su interior tiene interés el camarín hexagonal
con linterna.
La
Cueva de Belda es el lugar de esta zona que sin duda llamará
más la atención del visitante. Se trata de
una gran cavidad de origen kárstico en la que abundan
estalactitas y estalagmitas, que se reparten alrededor de
tres lagos interiore. Los vestigios prehistóricos
que aquí se han encontrado son de una extraordinaria
importancia, pero quizá la pieza ‘estrella’ de este
yacimiento sea un ídolo oculado de tan sólo
siete centímetros tallado en el hueso falange de
un animal no determinado.
Otro yacimiento arqueológico de gran interés
es el de Medina de Belda, situado en la cima de la Sierra
del Camorro, espacio que en su día ocupó la
ciudad de Belda, que, según las crónicas,
contaba con 200 casas, de las que hoy quedan escasos elementos.
Hay también restos de una torre y un aljibe.
Cómo
Llegar:
Hay que salir de Málaga capital y tomar la autovía
A-45 (N-331) dirección Antequera. Antes de entrar
en esta ciudad se enlaza con la A-92, y tras recorrer menos
de tres kilómetros, se toma nuevamente la N-331 (ya
no es autovía) dirección Lucena. Justo en
el límite de la provincia de Córdoba hay que
acceder a la A-6212, y pasado Cuevas Bajas, a los ocho kilómetros,
se entra en Cuevas de San Marcos.
Datos de
Interés:
Superficie: 37,50 Km2
Número de habitantes: en torno a 4.000
Gentilicio: cuevachos
Visitas Destacadas: iglesia de San Marcos, ermita de la
Virgen del Carmen, Cueva de Belda, yacimiento arqueológico
de Medina de Belda
Situación Geográfica: al norte de la comarca
de Antequera, en el límite con la provincia de Córdoba.
El caso urbano se extiende sobre una loma a una altitud
de 420 metros sobre el nivel del mar. La zona registra una
precipitación media anual de750 l/m2 y la temperatura
media se sitúa en 16º C
Información Turística: Ayuntamiento, plaza
Luis Armiñán, 32 (29210). Tlf: 952 728 002
y 952 728 500; Fax: 952 728 522 |