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El
río Genal, en su primer tramo, donde se extiende
el municipio de Faraján, se abre paso por profundos
barrancos que las aguas han ido erosionando a lo largo de
milenios y que, a la vez, han configurado un paisaje que
con no poca simpleza se describe como capricho de la naturaleza,
cuando es el resultado de la lucha perenne entre el agua
y la piedra.
Y
próximos a esos barrancos, picos como los del Jardón,
con más de 1.100 metros de altitud, y cerros que
se aproximan a los 1.000 metros, como el de los Hoyones
y el de la Rosa, delimitan este término municipal.
El viajero que llega a Faraján se adentra en un territorio
que, precisamente por su disparidad orográfica, siempre
ha resultado de difícil acceso, por lo que conserva
en buena medida un aspecto de terreno intacto, poco o nada
frecuente en otros lugares, algo a lo que sin duda han contribuido
las gentes de Faraján y la de los pueblos colindantes,
que han sabido aprovechar los recursos naturales de los
bosques sin dañarlos.
Las laderas junto a las que discurre el Genal presentan
una espesa vegetación en la que abundan los pinos,
las encinas, los alcornoques y los castaños.
Es
curioso recordar cómo el fruto de este último
árbol, la castaña, tiempo atrás era
destinado al engorde de los cerdos, hasta que los franceses
descubrieron el marrón glasé y con él
introdujeron una exquisitez gastronómica. En la actualidad,
un elevando tanto por ciento de las castañas que
se producen en esta zona se dedica a la exportación.
Si bien en este término municipal han aparecido restos
de antiguas culturas, el origen del pueblo tiene lugar durante
el período de dominación musulmana, cuado
existían varias alquerías (Balastrar, Chucar,
Catillejo y Cenajen) en las que habitaban algunas tribus
magrebíes e incluso judíos y cristianos, bien
que no por su gusto sino, al parecer, tras haber caído
prisioneros. Una vez tomada la ciudad de Ronda por las tropas
cristianas, estas alquerías fueron despoblándose
y sus habitantes instalándose en Faraján,
núcleo poblacional que quedó constituido como
tierras de realengo dependientes de Ronda. Con la expulsión
de los moriscos en el siglo XVI, también Faraján
quedó despoblado y hubo que acudir a gentes de otros
lugares para que se instalaran en el pueblo.
Es
proverbial el arrojo con el que prácticamente todas
las poblaciones de la serranía rondeña lucharon
contra la invasión napoleónica, y en reconocimiento
a esa actitud, en el caso concreto de Faraján, el
rey Fernando VII le otorgó en 1814 Carta de Real
Privilegio de Villa, en un documento en el que se hace constar
“en premio a la constancia, lealtad y sacrificios soportados
durante la Guerra de la Independencia contra los franceses”.
Visitas Destacadas:
Durante su paseo por el casco urbano el visitante descubrirá
el trazado morisco de sus calles y, entre el blanco de sus
casas, a lo lejos, las ráfagas de distintas tonalidades
de verde del bosque cercano. Entre la sencillez de la arquitectura
popular del caserío destaca la iglesia parroquial
de la Virgen del Rosario, construida a principios del siglo
XVI, restaurada en el XVIII y reformada nuevamente a mediados
del XX. En consonancia con su entorno, es una construcción
escueta de una sola nave que presenta adornos de yeserías
en el lado de la epístola.
Pero el verdadero interés de Faraján está
en sus exteriores, por lo que la práctica del senderismo
es aquí absolutamente recomendable, aunque hay lugares
a los que se puede acceder en todoterreno. No muy lejos
del casco urbano, en la zona conocida como Las Chorreras,
el arroyo Balastar forma dos espectaculares saltos de agua
de unos 50 metros, y junto a ellos aún se pueden
apreciar los restos de un antiguo molino árabe y
parte del sistema de riego utilizado en aquella época.
Cómo
Llegar:
Si se parte de la Costa del Sol, por la autopista AP-7 (N-340),
a la altura de Manilva, hay que tomar la A-377 dirección
Ronda. Al llegar a Gaucín hay que continuar por la
A-369, que es la misma vía que la anterior sólo
que con otra nomenclatura, hasta Atajate. A 10 kilómetros
de este pueblo hay que desviarse por la MA-515, que nos
conduce a Alpandeire, y de esta población, por la
MA-516, se entra en Faraján. Si se parte de la ciudad
de Ronda hay que tomar también la A-369 dirección
Algeciras. A unos ocho kilómetros está la
indicación de la MA-515, por la que se llega a Alpanderire,
y de aquí, por la MA-516, a Faraján.
Datos de
Interés:
Superficie: 20,40 Km2
Número de habitantes: unos 300
Gentilicio: farajeños o celestotes
Visitas Destacadas: iglesia de Nuestra Señora del
Rosario, Las Chorreras
Situación Geográfica: En la comarca de Ronda,
en la zona del Alto Genal. Dista 25 kilómetros de
Ronda y 144 de Málaga capital. El núcleo urbano
se halla a 640 metros sobre el nivel del mar. La zona registra
una precipitación media abundante en relación
a otras zonas de la provincia de Málaga: 1.120 l/m2,
y la temperatura media anual se aproxima a los 14º
C
Información Turística: Ayuntamiento, C/ Corchuelo,
7 (29461). Tlf: 952 180 506; Fax: 952 180 555 |