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El
término municipal de Rincón de la Victoria
está enmarcado por el arroyo Totalán, al oeste,
y por el de San Millán al este, cauces a los que
hay que añadir los de otros dos arroyos, el de Granadillas
y el de Benagalbón, todos ellos de caudal estacional.
De la franja litoral hacia el interior el terreno presenta
numerosas lomas alargadas en las que predominan olivos,
almendros, algarrobos y viñas en lo que es un paisaje
típicamente axárquico, pero sin grandes alturas,
ya que el pico más elevado es el cerro de Salazar,
con 512 metros.
Son
varios los núcleos urbanos que conforman este municipio:
Benagalbón, a cinco kilómetros hacia el interior,
La Cala, Torre de Benagalbón, Aguirre, Los millares
y algunos otros de más escasa población que
los anteriores. Prácticamente todos estos núcleos,
especialmente Rincón de la Victoria y La Cala, han
experimentado en los últimos 20 años una espectacular
expansión debido, principalmente, a su cercanía
a la capital malagueña y a la mejora de las comunicaciones;
así, lo que en un principio fue una segunda residencia
para muchos malagueños de la capital, se ha convertido
hoy en primera vivienda.
No por ello el municipio de Rincón de la Victoria
es una prolongación del de Málaga, aunque
su proximidad con éste le ha beneficiado, sino que
tiene vida propia y presenta, además, un gran dinamismo
comercial y turístico.
Este
territorio fue uno de los primeros de la provincia de Málaga
en los que hubo asentamientos humanos, al menos por los
datos que se manejan hasta ahora, y uno de los mejores documentados
de la Axarquía a partir de las pinturas y los restos
líticos encontrados en la Cueva del Tesoro, que corresponden
al Paleolítico, y los no menos interesantes vestigios
hallados en la Cueva de la Victoria, cercana a la anterior,
de la Edad del Bronce.
Se sabe que hacia el año 550 a.C. se levantó
un poblado púnico-fenicio en la Loma de Benagalbón,
y posteriormente los romanos también se asentaron
en esta zona, como se desprende de los mosaicos y los restos
de unas termas hallados en este lugar, lo cual viene a corroborar
la descripción del historiador Plinio (siglo I),
que cita la existencia de una fortaleza construida como
defensa de posibles invasiones por mar. Es más que
probable que alrededor de esta fortaleza los árabes
fundaran lo que hoy es Rincón de la Victoria con
el nombre de Bezmiliana, que sería el que le dieron
los romanos y al que los árabes añadirían
alguna variación.
Según la descripción que hace el musulmán
del siglo XI El Idrissi, la antigua Bezmiliana (Bizilyana),
de la que en la actualidad prácticamente no queda
nada, tenía un puerto pesquero, una medina, una mezquita
y una muralla que protegía la población, cuyos
escasos restos aún son visibles en la zona conocida
como El Castellón, en el camino de Benagalbón.
Por
lo que relatan algunos cronistas, parece ser que los habitantes
de estos pagos abandonaron el lugar antes del avance de
las tropas cristianas, pues cuando éstas se encaminan
a Málaga, procedentes de Vélez Málaga,
encuentran la villa despoblada. Hacia finales del siglo
XV y principios del XVI llegan a la zona unas 120 personas
con el objetivo de repoblar el lugar, pero antes incluso
de la rebelión morisca de 1569 los nuevos vecinos
también abandonan estas tierras, y lo hacen, según
algunos historiadores, como consecuencia de una epidemia
de peste, a lo que cabría añadir el malestar
entre la población morisca, cada vez más sojuzgada
por los cristianos, y las continuas invasiones por mar.
En 1776, cerca de las ruinas de Bezmiliana, se inicia la
construcción de la fortaleza o castillo de Bezmiliana
para defender toda esa zona costera, en esta ocasión
de los ingleses. Al amparo de esta gran obra empiezan a
surgir pequeñas construcciones que en poco tiempo
conformarían un núcleo poblacional cuyos habitantes
se dedicaban a la pesca y que sería considerado un
anejo de Benagalbón, población ésta
que seguiría siendo el principal núcleo del
municipio hasta el año 1906, cuando el número
de habitantes de Rincón de la Victoria es muy superior
al de Benagalbón.
Aun
así, no fue hasta 1950 cuando, ya de manera oficial,
se ubicó el Ayuntamiento en el propio Rincón
de la Victoria, cuyo nombre tiene su origen en que el territorio
que ocupa el pueblo perteneció al convento de la
Victoria.
Visitas Destacadas:
Aunque la tradición marinera de esta localidad ni
mucho menos se ha perdido, las antiguas casas de pescadores,
que se alineaban siguiendo un caprichoso orden entre la
playa y la carretera general, han quedado atrapadas –las
que aún quedan en pie- entre modernas edificaciones.
No obstante, el pueblo mantiene el inconfundible sello de
localidad axárquica costera a fuer de haber preservado
un raro equilibrio entre las construcciones eclécticas
de los últimos años y la tradicional arquitectura
popular.
Desde su amplio paseo marítimo, donde se concentra
buena parte de los establecimientos hosteleros, se domina
toda la bahía de Málaga, mientras que en las
nuevas urbanizaciones, que necesariamente se extienden hacia
el interior del municipio, han surgido nuevos equipamientos
de ocio, como el campo de golf de Añoreta, de 18
hoyos.
La
fortaleza de Bezmiliana, conocida también como casa
fuerte o castillo del mismo nombre, es el monumento más
representativo de Rincón de la Victoria. Construida
en 1766 según el proyecto de José de la Crane
para defender esta parte de la costa malagueña a
raíz de que Gibraltar cayera en manos de los ingleses,
tiene planta cuadrangular con torres cilíndricas
en dos de sus ángulos. Sus severas líneas
arquitectónicas indican claramente la función
para la que fue diseñada, muy distinta de la actual,
ya que después de la restauración a que fue
sometida en 1992, la fortaleza alberga una prestigiosa sala
de exposiciones y otros espacios dedicados a actividades
culturales.
La iglesia de Nuestra Señora del Carmen, la Virgen
marinera por excelencia, fue construida en 1892. Se trata
de un templo de estructura muy sencilla, directamente entroncada
con la arquitectura popular. Consta de tres naves y un torreón
de campanas junto a la nave del evangelio. La iglesia de
Nuestra Señora de la Candelaria, en Benagalbón,
fue levantada en el siglo XVI, pero de la estructura primigenia
sólo quedan las paredes. En su interior destacan
los murales del pintor veleño –de proyección
internacional- Francisco Hernández: la Ascensión,
en la parte central, y la Natividad y la Presentación
de Jesús en el Templo a los lados.
Las
torres almenaras de El Cantal y de Benagalbón, en
bastante buen estado de conservación, pertenecen
al sistema defensivo con el que a finales de la Edad Media
y principios de la Moderna se dotó a toda la costa
malagueña para prevenir las numerosas invasiones
por mar que durante varios siglos mantuvieron en jaque a
los habitantes de esta zona.
La Cueva del Tesoro, conocida también como la del
Higuerón o la del Suizo –estas dos últimas
denominaciones actualmente están en desuso- está
situada en la cuesta de El Cantal, entre Rincón de
la Victoria y La Cala. Esta cavidad está documentada
desde el siglo XVII y en ella se han encontrado pinturas
rupestres (cabezas de cabras), restos cerámicos (cuencos,
ollas, vasos esféricos y ovoides), líticos
y óseos cuya cronología abarca desde el Paleolítico
hasta la Edad del Bronce.
Su recorrido interior es de unos 500 metros, con una superficie
de casi 3.000 metros cuadrados. Tiene cuatro estancias o
salas denominadas de Noctiluca (diosa fenicia de la fecundidad),
de la Virgen, de Marco Craso (se dice que este personaje
romano, que integró el primer triunvirato junto con
Pompeyo y César, se ocultó en esta cueva cuando
huía tras haber sido asesinado su padre) y de los
Lagos. La Cueva de la Victoria, menos conocida que la del
Tesoro, fue descubierta en 1939 y, según los estudios
realizados, tenía un notable yacimiento arqueológico
de finales del Paleolítico hasta la Edad del Bronce,
pero quedó destruido cuando unos labradores entraron
en el recinto en busca de murcielaguina para abonar las
tierras. La visita de algunos ‘aficionados’ a la arqueología
y de curiosos en general tampoco ha beneficiado la conservación
del yacimiento.
Cómo
Llegar:
Por su situación costera, la única vía
de comunicación de Rincón de la Victoria es
la autovía del Mediterráneo (A-7; N-340),
que al llegar al pueblo se divide en dos ramales, pero por
ambos se accede a la población, tanto si se viene
de la Costa del Sol Occidental, en cuyo caso hay que tomar
la dirección Motril-Almería, como de la Oriental,
desde donde hay que seguir el sentido Málaga-Cádiz.
Datos de
Interés:
Superficie: 27,50 Km2
Número de habitantes: 31.000
Gentilicio: rinconeros
Visitas Destacadas: fortaleza de Bezmiliana, iglesia de
Nuestra Señora del Carmen, iglesia de Nuestra Señora
de la Candelaria (Benagalbón), torres almenaras de
El Cantal y de Benagalbón, Cueva del Tesoro, Cueva
de la Victoria
Situación Geográfica: al suroeste de la comarca
de la Axarquía, en la Costa del Sol Oriental. Dista
12 kilómetros de Málaga, la precipitación
media en la zona es de 480 l/m2, y la temperatura media
se sitúa en los 18º C
Información Turística: Ayuntamiento, plaza
Al-Andalus, 1 (29730). Tlf: 952 402 300; Fax: 952 402 900
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