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COMO
SI DE UNA ESPONJA PETRIFICADA SE TRATARA, EL TORCAL DE ANTEQUERA
CONSTITUYE UN PARAJE ÚNICO EN EL MUNDO QUE BIEN HUBIERA
PODIDO SER EL ESCENARIO DONDE SITUAR CON ÉXITO CUALQUIER
ESCENA DE CIENCIA FICCIÓN CINEMATOGRÁFICA.
Una ciudad en ruinas que nunca fue, la
obra de arte del agua contra la piedra, una inmensa escultura
inclonclusa de la naturaleza.
Hace
veinticinco millones de años, la fuerza de la madre
tierra modeló a golpe de hielo y lluvia las rocas
calizas emergidas del mar con anterioridad durante un singular
y calmoso proceso geológico denominado cárstico
y cuyo resultado observamos hoy en todo su esplendor a través
de las caprichosas formas delimitadas por canales, corredores,
cuevas y simas que configurran uno de los lugares con más
encanto de Andalucía.
En una superficie de no más de doce kilómetros
cuadrados, encontramos aún hoy día un impresionante
compendio de tesoros naturales en el que debemos destacar
no menos de cincuenta especies de animales diferentes entre
reptiles, mamíferos y aves, siendo éstas últimas,
sin duda, las verdaderas protagonistas.
Los doce manantiales que recorren el paraje, entre los que
destaca el denominado Manantial de La Villa, nos recuerdan
también la enorme importancia del agua como agente
configurador del paisaje y de la vida que este rebosa.
Al lugar podemos acceder desde la propia Antequera, en el
corazón de Andalucía, por la C-3310 a Villanueva
de la Concepción, encontrándonos con el cruce
para el Torcal a unos 12 km, una vez pasado el puerto de
La Boca del Asno. una vez allí, resulta sencillo
apreciar cuatro zonas bien diferenciadas: Sierra Pelada,
al este; el Torcal Alto, que destaca por sus impresionantes
formaciones cársticas, el Torcal Bajo, que aún
alberga el testimonio de los primitivos pobladores de Andalucía
en forma de asentamientos arqueológicos, y los tajos
y laderas que delimitan el perímetro de todo el conjunto
geológico y en los que suelen anidar la numerosas
rapaces que dan fama al lugar como ecosistema único
en el sur de la Península Ibérica y que lo
han hecho merecedor de su calificación oficial como
Zona especial para la protección de las aves.

El Torcal de Antequera, accesible en poco tiempo desde prácticamente
cualquier lugar de Andalucía, cuenta con una excelente
infraestructura de servicios públicos tales como
aparcamientos, centro de recepción, paneles informativos,
etc. que harán aún más placentera si
cabe la experiencia del visitante que se aventure a descubrir
esta maravilla natural de nuestra geografía.
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