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El
municipio de Villanueva del Rosario está atravesado
de este a oeste por el primer tramo del río Guadalhorce,
que en estas tierras, tanto por su caudal como por sus dimensiones,
y a pesar de recibir las aguas de los arroyos Cerezo y Parroso,
más se asemeja a un arroyo que al río que
kilómetros más abajo se ensanchará
y fertilizará la anchurosa vega que lleva su nombre.
Pero
con ser el Guadalhorce un accidente geográfico que
sin duda caracteriza paisajísticamente este territorio,
la fisonomía del municipio está marcada por
las sierras del Jobo y Camarolos, que no solamente dan lugar
a espacios de insospechada belleza sino que también
presentan la mayor altura de la comarca en el Chamizo (1.641
metros), pico al que cabe añadir por su altitud y
valor paisajístico el Alto de Hondonero (1.420 metros)
y el Pelao (1.387 metros).
El impresionante frontal montañoso que puede observarse
desde el núcleo urbano y prácticamente desde
cualquier lugar del municipio enriquece sobremanera un territorio
ya de por sí diverso y atractivo, en el que se combinan,
según las distintas alturas, pinos, encinas, quejigos,
chopos, fresnos y grandes extensiones de olivar, amén
de numerosos cortijos y viviendas de segunda residencia
–construidas generalmente siguiendo la tradición
arquitectónica del lugar- que motean de blanco tanto
las riberas del Guadalhorce como, sobre todo, los innumerables
cerros y lomas de este término municipal, al que
la naturaleza no le ha escatimado recursos.
Al
ser este municipio uno de los pasos naturales entre la costa
y el interior de Andalucía, los asentamientos humanos
se produjeron muy tempranamente, de tal manera que han sido
descubiertos yacimientos arqueológicos correspondientes
a los períodos Paleolítico, Neolítico,
Calcolítico y Edad del Bronce. El yacimiento más
antiguo de todos se halla en los Llanos de Salinas, concretamente
en el Ventorro del Cojo, y corresponde al Paleolítico
Inferior, y en la cueva del Malnombre, situada en la Sierra
de Camarolos, hay vestigios de pinturas rupestres.
La presencia romana fue muy notable en este municipio, aunque
no se han encontrado grandes construcciones de ese período.
Algún historiador asegura que en el Peñón
de Solís estuvo ubicada la ciudad de Ulisi, pero
lo más reconocible de la época romana son
las ruinas de unas antiguas termas en el lugar conocido
como La Tosquilla, de donde manaba agua con propiedades
curativas. El hallazgo de monedas y cerámicas romanas
es aún muy frecuente en estas tierras, pero esos
vestigios no siempre caen en las manos adecuadas, a pesar
de lo cual hay interesantes colecciones de objetos romanos
procedentes de este terreno.
Tampoco
los visigodos fueron ajenos a esta zona, como lo demuestran
varias necrópolis visigodas (Calerilla, Repiso, Rabia,
Picacho), donde han sido hallados restos de cerámica,
anillos y hebillas, entre otros objetos. A partir de este
punto parece ser que este territorio quedó deshabitado,
pues ni tan siquiera de la dominación árabe
hay documentación; es evidente que durante varios
siglos el actual término municipal de Villanueva
del Rosario no acogió a ningún grupo humano,
por lo que la zona se convirtió en un extenso bosque.
Algunos investigadores apuntan que fue en el siglo XVIII
cuando empezó a conformarse la villa que dio origen
al pueblo actual con el nombre de Puebla del Saucedo. Cuando
a finales del XIX empezó a ser repoblado el Alto
Guadalhorce, ‘El Saucedo’ –como aún es hoy nombrado
por muchos de sus vecinos- pertenecía a la jurisdicción
de Archidona, hasta que, tras su segregación y consiguiente
formación de su ayuntamiento, pasó a llamarse
Villanueva del Rosario. El proceso de independencia de Villanueva
del Rosario con respecto a Archidona, culminado en 1827,
no fue fácil y originó enconados litigios
entre ambas poblaciones.
Visitas
Destacadas:
El viajero no va a encontrar en Villanueva del Rosario un
itinerario monumental llamativo, ni tan siquiera edificios
que por su empaque pudieran ser considerados de cierto valor
histórico-artístico. Son muy pocos años
de existencia los que tiene esta localidad y al quedar constituida
prácticamente en el siglo XIX quedó fuera
del empuje arquitectónico que supusieron los períodos
renacentista, barroco o neoclásico, de los que otros
pueblos se beneficiaron.
Como contrapartida, la localidad ofrece un entramado de
calles con enorme encanto, muy irregulares por tener que
salvar no pocos desniveles y que desembocan en pequeñas
plazas de inequívoco sabor andaluz. La arquitectura
popular, con su impronta y su falta de prejuicios académicos,
emerge en cualquier rincón del pueblo y le añade
al particular urbanismo de la villa esa pincelada poco racionalista
y desinhibida que en ocasiones tanto se agradece, sobre
todo cuando va acompañada de blancor, fuentes, macetas
y una extremada limpieza.
La
ermita de Nuestra Señora del Rosario, situada entre
los parajes del Nacimiento y Hondoneros es una muy sencilla
muestra arquitectónica destinada exclusivamente a
recoger el sentir de los saucedeños hacia su patrona.
Las necrópolis visigodas, localizadas en el Picacho,
la Rabia, la Calerilla y Repiso, lugares todos ellos más
o menos cercanos al pueblo, lamentablemente han sido expoliadas
al quedar al descubierto tras haber realizado en el terreno
labores agrícolas. Con respecto a los yacimientos
de la Edad del Cobre (uno en la finca del Tardón
y otro en el Peñón del Oso, en las estribaciones
de la sierra) conviene aclarar que, salvo para los historiadores
–como los que han llevado a cabo su estudio, de las universidades
de Granada y Málaga-, estos lugares, a pesar de su
importancia histórica, ofrecen escaso interés
para los profanos.
Cómo
Llegar:
Hay que partir de la capital malagueña, a la que
desde cualquier punto de la Costa del Sol se llega por la
autovía del Mediterráneo (A-7; N-340), y tomar
la autovía A-45 (N-331) dirección Antequera-Granada.
Al llegar al Puerto de las Pedrizas hay que continuar por
el carril derecho en dirección a Granada (en este
punto hay una bifurcación cuyo ramal izquierdo conduce
a Antequera) y adentrarse en la A-359. Recorridos unos tres
kilómetros aparece la primera indicación hacia
Villanueva del Rosario por la A-6119. A los cuatro kilómetros
de esta entrada hay un segundo acceso al pueblo. En indiferente
tomar uno u otro; los dos están muy bien señalizados
y ambas carreteras de entrada al pueblo presentan buenas
condiciones de asfaltado.
Datos
de Interés:
Superficie: 43,60 Km2
Número de habitantes: en torno a 3.500
Gentilicio: saucedeños
Visitas Destacadas: ermita de Nuestra Señora del
Rosario, necrópolis visigodas, yacimientos de la
Edad del Cobre, Llano del Hondonero
Situación Geográfica: en la comarca de Antequera,
este municipio es uno de los que integran la subcomarca
denominada Nororma (norte oriental de Málaga). El
núcleo urbano se halla a 700 metros sobre el nivel
del mar y dista 40 kilómetros de Málaga y
27 de Antequera. La zona registra una precipitación
media de 725 l/m2 y la temperatura media anual se sitúa
en torno a los 14º C
Información Turística: Ayuntamiento: plaza
de España, 9 (29312). Tlf: 952 742 008; Fax: 952
742 213
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