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El
municipio de Villanueva de Tapia, situado en el borde oriental
de la comarca de Antequera y en el límite de las
provincias de Granada y Córdoba, presenta una orografía
apenas alterada por unas lomas que introducen en el paisaje
una cierta variedad. Sólo en la zona sur, con la
Sierra del Pedroso al fondo (1.025 metros), el terreno intenta
dar un salto a lo abrupto, aunque sin conseguirlo del todo
porque, a la postre, esta notable altura queda integrada
sin estridencias en el amable paisaje circundante.
En
la zona de la sierra la cubierta vegetal está integrada
por pinar y monte bajo, e incluso por algunas viejas encinas,
vestigios de la perdida frondosidad de lejanas épocas.
Pero la mayor parte de estas tierras está dedicada
al olivar y al cereal. Este último cultivo abunda
sobre todo en los campos más cercanos a la provincia
de Córdoba.
Restos de construcciones romanas y árabes demuestran
que el municipio acogió a ambas civilizaciones, pero
esos yacimientos, muy dispersos, no aportan suficientes
datos como para estructurar mínimamente un hilo conductor
de la historia de Villanueva de Tapia, cuyos primeros datos
documentados aparecen en el siglo XVI y hacen referencia
a unos pleitos entre las localidades de Iznájar (Córdoba)
y Archidona, que, aprovechando seguramente la confusión
derivada de los repartimientos habidos después de
la conquista cristiana, ambas reclamaban las tierras de
la actual Villanueva de Tapia.
Del
tira y afloja entre un municipio y otro, pronto se acuñó
el nombre de ‘Entredicho’ para referirse a la zona que generó
el conflicto de intereses entre Archidona e Iznájar,
denominación que aparece en un documento del siglo
XVI que se conserva en el Archivo Municipal de Iznájar.
Como a la disputa no se le veía el fin, fue necesaria
la intervención de la Real Hacienda, cuyos consejeros
decidieron que El Entredicho quedara integrado en el Patrimonio
Real (20 de junio de 1602).
La falta de liquidez de la Corona propició que Felipe
III decidiera vender al menos una parte de las tierras menos
rentables, y entre esas tierras de escasa rentabilidad para
la Corona se hallaban las de El Entredicho. El terreno fue
comprado por un miembro del Supremo Consejo de Castilla,
Pedro de Tapia, bajo cuyo mecenazgo empezó a configurarse,
en el siglo XVII, el pueblo que hoy se conoce como Villanueva
de Tapia.
Visitas
Destacadas:
El urbanismo y la arquitectura de Villanueva de Tapia reflejan
las características propias de los pueblos de esta
zona de Málaga. En el casco histórico de la
villa destacan algunas fachadas dieciochescas y otras construcciones
singulares que contribuyen a que la visita a este pueblo
le resulte al viajero de gran interés.
La ermita de la Virgen de Gracia, situada en el parque del
mismo nombre, responde a los tradicionales cánones
de la arquitectura popular. En su interior se conserva una
pintura que representa a la Virgen de Gracia, de cierto
valor artístico.
La iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, construida
a principios del siglo XVII, fue objeto de profundas reformas
en el siglo XVIII y especialmente a finales del XIX, cuando
se reedificó la fachada. En su interior, de dos naves,
sobresalen las cubiertas de madera y el coro en cuanto a
elementos arquitectónicos. Pero el templo alberga
también varias esculturas de gran interés
artístico, como una Inmaculada del siglo XVII y las
imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno y
de la Virgen de los Dolores, ambas del siglo XVIII y muy
veneradas por los tapienses.
Mención aparte merece el archivo del templo, considerado
uno de los más completos de la provincia ya que conserva
empadronamientos y libros de bautismos y matrimonios desde
1626, además de otros documentos episcopales, censos
o testamentos.
En
el recorrido por las calles del pueblo el viajero podrá
contemplar la antigua posada de San Bárbara, conocida
también como Casa de la Cantina, uno de los más
antiguos edificios de esta localidad; la fuente de los Allalantes,
de principios del siglo XVIII y restaurada no hace mucho
tiempo, o el lavadero de San Antonio, una de las pocas construcciones
de este tipo que se conservan en esta zona de Málaga
y cuyo valor antropológico supera al arquitectónico.
Cómo
Llegar:
Desde cualquier lugar de la Costa del Sol se llega a Málaga
por la autovía del Mediterráneo (A-7; N-340).
En la capital de la provincia hay que tomar la salida a
Antequera-Granada-Sevilla-Córdoba por la autovía
A-45 (N-331). Justo antes de llegar al puerto de Las Pedrizas,
es preciso situarse en el carril de la derecha para continuar
hacia Granada (la señalización es muy precisa)
por la A-359. Al llegar al nudo de comunicaciones de Estación
de Salinas, hay que acceder a la A-333, que conduce directamente
a Villanueva de Tapia.
Datos
de Interés:
Superficie: 22 Km2
Número de habitantes: unos 1.700
Gentilicio: tapienses o entricheros
Visitas Destacadas: ermita de la Virgen de Gracia, iglesia
de San Pedro Apóstol, antigua posada de San Bárbara,
fuente de Allalantes, lavadero de San Antonio
Situación Geográfica: al nordeste de la comarca
de Antequera, es una de las localidades que conforman la
subcomarca denominada Nororma (norte oriental de la provincia
de Málaga). El núcleo urbano se encuentra
a 660 metros de altitud sobre el nivel del mar y dista 67
kilómetros de Málaga. La precipitación
media en la zona es de 750 l/m2 y la temperatura media anual
se sitúa en los 16º C
Información Turística: Ayuntamiento, avenida
de la Constitución, 50 (29315). Tlf: 952 750 179;
Fax: 952 750 273
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